Chile: Plantean una reforma política como “obligación moral”

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La necesidad de una reforma constitucional y de modificar el sistema binominal de representación se evidenciaron en Chile con la crisis social de los últimos meses como “una obligación moral” de la dirigencia política, evaluó Miriam Bazaez, ex vicepresidenta del opositor Partido por la Democracia (PPD). 

La satisfacción de esas demandas será posible con un acuerdo estratégico de gobernabilidad, necesario a partir de la “decadencia” del gobierno del presidente Sebastián Piñera, sostuvo en una entrevista con Télam la dirigente del partido que integra la Concertación y es, individualmente, la tercera fuerza del país.

La concejala y candidata a alcalde de la comuna santiaguina de Quilicura consideró que la reforma del sistema electoral y la Constitución pinochetista, que originan la crisis de representatividad y facilitan el malestar social en Chile, deberá ser la principal propuesta de quienes pretendan ser legisladores en 2013.

Estimó que estos cambios se podrán plasmar a partir de entonces con la próxima presidencia que, aseguró, estará a cargo de la ex mandataria Michelle Bachelet.

“En Chile, la gente reclama el cambio, las reformas, las exigen; los jóvenes exigen educación y los ciudadanos exigen más democracia; todo indica que los parlamentarios deben hacerlo, si yo fuera legisladora no lo dudaría ni cinco segundos”, afirmó y advirtió que si los representantes del oficialismo “no se convencieron de que tienen la obligación de hacerlo, se van a ir todos para la casa”.

La dirigente del partido fundado por el ex presidente Ricardo Lagos consideró que “más allá del espíritu” que pueda haber para las reformas, “es una obligación ética y moral de un país hacerlas, no sólo de un conglomerado político sino de toda la sociedad”, porque Chile está “viviendo una crisis de representatividad”.

“Las encuestas dan una muy baja aprobación” para todas las fuerzas políticas y “el gobierno de Piñera está tan en decadencia que está obligado” a avanzar hacia los cambios, señaló.

Ante ese escenario, sostuvo que “la Concertación y los partidos que la integran deben ser estratégicos y sacar un acuerdo político de gobernabilidad a cambio de una reforma constitucional”, y remarcó que “está todo dado para ello”.

Al precisar los cambios que, a su juicio, deben hacerse en la carta magna, Bazaez propuso “volver a evaluar y plantear de una nueva forma las garantías constitucionales” y puso como ejemplo “que el trabajo sea un derecho”, ya que en la Constitución chilena está catalogado “como un libertad”.

“Hay que cambiar conceptos básicos, como garantizar a los niños al nacer el derecho al medio ambiente, a la educación, a la vivienda, a tener una familia; lo que hay que hacer es poner en el centro de ese proyecto político y de cambio al hombre”, señaló y aseguró que en Chile “no hay una Constitución democrática”.

En cuanto a la ausencia de estas reformas durante los 20 años que gobernó la Concertación, la concejala sostuvo que a esta alianza de partidos de izquierda “en el fondo la invadió el neoliberalismo” cuando tenía el poder.

“No es posible que la Concertación, que es una alianza de partidos de izquierda que se supone promueven estados activos, que se hacen cargo de garantías mínimas de los seres humanos, no cumpliéramos con esto; a nosotros la sociedad nos pasó la cuenta”, dijo en referencia a haber perdido las últimas elecciones pese a que Bachelet tuvo uno de los porcentajes más altos de aprobación de final de mandato.

Al respecto, Bazaez indicó que la Concertación se encuentra en un “proceso de reflexión, de diálogo ciudadano, tomando conciencia de lo que sucede” y descartó que se esté pensando en un lanzamiento de una nueva alianza de izquierda, como indican algunas versiones sobre las reuniones que están realizando algunas fuerzas políticas de esa coalición.

“Se armó revuelo porque (la presidenta del PPD, Carolina) Tohá dijo que había que hacer un frente de izquierda, pero yo creo que eso es porque estamos frente a elecciones municipales el año que viene; cuando pasen estos comicios vamos a construir un frente con todos adentro”, incluida la Democracia Cristiana y el partido en formación del ex candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami.

“Vamos a unificar la fuerza”, explicó.

“La habilidad de nuestros partidos tiene que ser instalar un solo candidato para las elecciones presidenciales de 2013, con un acuerdo amplio que vaya desde la centroizquierda a la ultraizquierda”, que es lo que “se empieza a plasmar hoy cuando, por ejemplo, estamos negociando con el Partido Comunista para los comicios municipales”, indicó.

Por ello, se mostró convencida de que la de 2013 “no va a ser una elección polarizada” como indican las últimas encuestas al medir la intención de voto del presidenciable por el oficialismo, el ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne, quien tomó notoriedad por haber comandado el operativo de rescate de los mineros de Copiapó.

Bachelet, quien hoy encabeza las encuestas de intención de voto, “vuelve de todas maneras a gobernar en Chile; si la elección fuera mañana, no hay ninguna duda, porque ella hizo cambios sociales muy de fondo y también eso se socializa con la demanda ciudadana”, concluyó.

Telam

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