Cáncer de mama: nuevas terapias abre un hallazgo

Ciencia – La identificación de una proteína en el núcleo de las células de las mujeres con cáncer de mama, que contribuye al desarrollo de la metástasis, motivará la puesta en marcha de nuevas terapias para contrarrestar ese mal pronóstico, según explicó la jefa del equipo del Conicet que la descubrió.

La identificación de una proteína en el núcleo de las células de las mujeres con cáncer de mama, que contribuye al desarrollo de la metástasis, motivará la puesta en marcha de nuevas terapias para contrarrestar ese mal pronóstico, explicó la jefa del equipo del Conicet que la descubrió.

«La idea es lograr inhibir la entrada de la proteína al núcleo para que no estimule la división celular», dijo Patricia Elizalde, jefa del equipo del Conicet en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME).

«Es la proteína Erb2, que fue identificada en el núcleo de las células de mujeres con cáncer de mama como indicador de una menor sobrevida y verificar su presencia ayudará a impulsar el desarrollo de nuevas terapias», agregó.

En el mundo, dijo la investigadora, «una de cada ocho mujeres desarrolla cáncer de mama» que -exceptuando los melanomas- es junto al de colon, pulmón y próstata uno de los más corrientes.

La investigación fue financiada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el Conicet, y la Fundación Susan Komen for the Cure de Estados Unidos. Integran además el equipo Roxana Schillaci, Pablo Guzmán, Florencia Cayrol, Wendy Beguelin, María Díaz Flaqué, Cecilia Proietti, Viviana Pineda, Jorge Palazzi, Isabel Frahm, Eduardo Charreau, Esteban Maronna y Juan Roa.

El descubrimiento obtenido en 2010 en ratones, y a fines de febrero de 2011 en humanos fue realizado por investigadores argentinos con el apoyo de patólogos y oncólogos chilenos, informó Elizalde.

Ambos estudios, que fueron publicados en la revista Molecular and Cellular Biology, mostraron una interesante relevancia clínica.

«A partir de este avance deberían desarrollarse nuevas investigaciones en poblaciones más grandes y en otros países, para facilitar la aplicación de nuevas terapias que respondan a este nuevo marcador», señaló la especialista.

Para el Conicet, la ciencia «se erige como parte fundamental de la búsqueda por desentrañar por qué en determinado momento células anormales comienzan a multiplicarse hasta dar lugar a un tumor».

En el hallazgo anterior, el grupo descubrió que en células de cáncer de mama en ratones, el ErbB2 se mueve desde la membrana hasta el núcleo y, una vez allí, ordena una descontrolada multiplicación celular.

En el segundo trabajo quisieron comprobar la importancia clínica de encontrar eso mismo en tumores en humanos.

El cáncer (en general) es una enfermedad silenciosa que en Argentina registra al año unos 206 nuevos casos cada 100.000 habitantes, según un estudio de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (AIRC), publicado por el Ministerio de Salud de la Nación.

Sin embargo, desde hace algunos años, la enfermedad comenzó a dejar de ser un tabú en la sociedad, fundamentalmente gracias a las posibilidades no sólo de curarse, sino también de no enfermarse.