Declaro esposa de secretario de APDH en juicio por lesa humanidad

(Bahía Blanca – Bs.As) Marta Cardozzi, esposa del secretario de la Asociación Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bahía Blanca, Eduardo Hidalgo, prestó esta mañana declaración en el juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en jurisdicción del Comando en V Cuerpo del Ejército en esta ciudad del sur bonaerense. 

Cardozzi, de 68 años, docente jubilada, relató los momentos vividos al momento del secuestro de su esposo, ocurrido el 9 de noviembre de 1976 en Bahía Blanca.

Hidalgo, actual secretario de la APDH local, estuvo detenido en el centro clandestino de detención conocido como «La Escuelita» y tras ello en la Unidad Penal de La Plata y de Bahía Blanca.

La mujer señaló que «estaba junto con mi esposo y mi hijo de un año cuando se presentó un señor vestido de particular diciendo que si había estado detenido anteriormente tenía que ir a declarar por lo que le habían preguntado la vez anterior».

Es que poco antes de esta situación Hidalgo fue demorado por un grupo de personas que señalaron que eran de investigaciones y tras estar demorado por diez días lo abandonaron en el sector conocido como las Tres Villas de Bahía Blanca por lo que regresó caminando a su casa.

Tras la segunda detención de su esposo, la mujer comentó que «mi hijo me preguntaba sobre mi marido y a la medida que se hizo más grande le decía que estaba dando clases en la escuela de pupilos».

«Después de 25 meses, el 23 de diciembre de 1978 regresó, y la alegría fue indescriptible», expresó la docente.

«Estuvo en condiciones espantosas, bajo al tiempo 32 kilos y era otra persona a la que se habían llevado», agregó.

«Me sentía investigada, yo salía para la escuela y en la entrada  había un Renault blanco con alguien leyendo diarios contra la pared, llegaba a la escuela y había otra persona», dijo.

Luego de haber estado en La Plata, Hidalgo fue trasladado a la Unidad Penal de Villa Floresta donde recuperó la libertad en diciembre de 1978.

Al ser consultada sobre las consecuencias de los hechos vividos por su marido, la mujer afirmó que «con mucho dolor, mucha angustia pasada y en estos 35 años esperando justicia, había algo que no estaba cerrado, una herida que seguía goteando y que espero que con esto se cierre».

 

Por último y ante los jueces la mujer afirmó que: «Dios ilumine a todos ustedes sobre todo para que salga la verdad».

(Télam).-