Devolución del Hotel Pilmayquén

Por Héctor Jorge Colás

Viedma.- Con los aportes de los empleados públicos de Río Negro se compró en 1967 el Hotel Pilmayquén de Bariloche

En noviembre último los representantes del Consejo Asesor gremial ante el Instituto Provincial del Seguro de Salud (Ipross) nos dirigimos al señor Gobernador de la Provincia de Río Negro, Alberto Weretilneck , solicitando la reparación de un antiguo despojo perpetrado por gobiernos militares y civiles en perjuicio de todos los empleados públicos de Río Negro.

El 27 de julio de 1959, la Legislatura sancionó la Ley 59 que creaba la Caja de Previsión Social de la Provincia de Río Negro. Cabe recordar que para alcanzar la “jubilación ordinaria” el trabajador estatal tenía que acumular 30 años de servicio y 55 años de edad. En cambió los que alcanzaban la pasividad a través de la “jubilación ordinaria privilegiada” alcanzaban el beneficio con 25 años de servicio y 50 años de edad. También la legislación permitía “el retiro voluntario”, que posibilitaba al servidor público pasar al estado de pasividad con 20 años o más de actividad en la administración pública y 45 años de edad. Para este sector el haber surgía de computar el 3 por ciento del monto de la jubilación ordinaria por cada año de servicios, hasta un máximo de 30 años. El monto de las jubilaciones ordinarias sería igual al ochenta y dos por ciento (82%) del promedio de las remuneraciones de los últimos doce meses y se actualizaban cada dos años tomando como base “el índice de estándar de vida que fije el Servicio de Estadística y Censo”.

A partir de 1968 durante el gobierno militar de facto conducido por el contralmirante Luis Homero Homero José Lanari (1966-1969) y con el acompañamiento y control de un Consejo Asesor Gremial, la Caja de Previsión Social se concretó en Río Negro un audaz e inédito programa de acción comunitaria. El mismo contemplaba la creación de la Obra Medico Asistencial (OMA) con asistencia médica integral para los servidores estatales; varios planes de vivienda adaptados a las necesidades reales del afiliado; una amplia cartera de préstamos para cubrir necesidades y contingencias del afiliado y su familia y un ambicioso programa de turismo social que permitiera disfrutar con su grupo familiar las merecidas vacaciones del empleado público provincial.

Uno de los mayores objetivos alcanzados por el sector gremial, que tenía representantes del Sindicato de Empleados Públicos (hoy UPCN), del Poder Judicial, de la Legislatura, del Banco de la Provincia y de los trabajadores municipales, fue lograr que el presidente del Consejo de Administración de la Caja de Previsión Social de la Provincia de Río Negro, Otto R. Garmaz, acompañados por el Vocal Gubernamental, Jorge Pedro Fages y el Vocal Gremial, Héctor Jorge Colás, firmaran la convocatoria del llamado a Licitación Pública para la adquisición de un hotel en San Carlos de Bariloche, principal centro turístico de la provincia, para que los servidores del estado y sus familias pudieran también disfrutar de la ciudad de los lagos durante todo el año.

Otro logro del Consejo Asesor Gremial fue que en el año 1967 el Consejo de Administración de la Caja de Previsión Social, aceptó la sugerencia de realizar inversiones en tierras para actuar como elemento balanceador de la especulación teniendo en cuenta el programa habitacional del organismo provisional. Se había dispuesto para el Plan “A” la construcción de viviendas colectivas construídas por la Caja; El Plan “B” contemplaba la posibilidad de que el afiliado pudiera adquirir viviendas a particulares; construir , refaccionar, ampliar o concluir su vivienda propia.

Por eso a partir de 1967 la Caja de Previsión Social, adquirió grandes parcelas de tierras en Viedma y en otras localidades de la Provincia por un monto 102.153.736 millones de pesos con destino a la adquisición y/o construcción de viviendas para todos los trabajadores estatales de Río Negro.

Los miles de lotes adquiridos en muchas localidades de Río Negro por el organismo previsional con dineros de su salario diferido, también en forma autoritaria, inconsulta y dictatorial fueron enajenados por gobiernos provinciales.. Era claro e indudable que ese rico patrimonio tendría que haber vuelto a sus legítimos dueños, los trabajadores estatales de Río Negro. Esos lotes de tierra tendrían que haberse distribuido en forma clara y equitativa entre los afiliados a los gremios de los trabajadores estatales. Pero la realidad nos muestra que ese fundamental y emblemático patrimonio colectivo fue hurtado por gobiernos ladrones, autoritarios e insensibles.

El 22 de junio de 1967 la Caja de Previsión Social de Río Negro adquiere mediante Licitación Pública el Hotel Pilmayquén en la ciudad de San Carlos de Bariloche.

El costo total del inmueble fue de $ 133.000.000 millones de pesos moneda nacional. Esta ubicado frente al lago Nahuel Huapi y tiene un total edificado de 2.800 metros cuadrados. Posteriormente se compró también un lote baldío lindero que se transformo en el estacionamiento del cotizado hotel. En la licitación también presentaron ofertas los hoteles Capri y Arrayan.

El día de la escrituración el Presidente del organismo provisional Otto Garmaz afirmó:”Hemos anunciado la concreción de una serie de actividades que estarán destinadas a beneficiar a los auténticos dueños del Hotel Pilmayquen los empleados públicos de Río Negro y su familia. Ellos con sus aportes conforman un salario diferido que en este caso especial sirve para la adquisición del hotel y también para que cada afiliado cumpla con el deseo de obtener su vivienda propia a través de los diversos planes que junto a los gremios estatales pusimos en ejecución”.

El pasado 2 de septiembre se cumplieron exactamente 51 años del día que los empleados públicos de Río Negro a través de la Caja de Previsión con sus dineros en concepto de aportes personales y patronales adquirieron el Hotel Pilamyquen de Bariloche.

Ustedes se preguntarán que pasó con ese patrimonio colectivo. Pasaron muchos años y también numerosos gobiernos inconstitucionales militares y civiles. La actividad política y gremial estaba devaluada y suspendida.. Pero esa gran obra pergeñada y construida sobre base de consensos genuinos y la firme decisión política concretada entre un Gobierno militar y los Gremios estatales fue demolida, destruida y enajenada por funcionarios de administradores posteriores.

Nadie recuerda la fecha ni los motivos que provocaron el cierre del establecimiento hotelero de los trabajadores estatales. Nadie retiene puntualmente al máximo funcionario que con su firma puso fin al ambicioso plan de turismo social estructurado por los gremios de los trabajadores estatales.

Pero a pesar de los años transcurridos del despojo, es indudable que se puede comprobar las causas a través de una profunda y cristalina investigación.

Muchos empleados públicos y su familia son testigos reales de lo acontecido y pudieron disfrutar sus vacaciones en Bariloche frente al Lago Nahuel Huapi. La familia estatal pudo maravillarse con los pintorescos paisajes barilochense, disfrutar de las actividades en las pistas de nieve, deleitarse en el amplio comedor con vista al lago y compartir las exquisiteces que presentaba el concesionario a la hora del desayuno, el almuerzo y la cena.

También sería esclarecedor quien fue el Gobernador o funcionario que decidió cerrar las instalaciones del Hotel Pilmayquén e instalar en ese lugar la sede del Poder Judicial de San Carlos de Bariloche.

La provincia de Río Negro tiene un inconstitucional nacimiento. Con la proscripción del peronismo, la mayoría del pueblo no pudo nominar ni votar sus candidatos para la redacción de la Constitución Provincial y para designar al primer Gobernador provincial.

Entre 1958 y 1973 hubo 10 gobernadores de facto o inconstitucionales. Recién el 25 de mayo de 1973 el pueblo por primera vez pudo expresarse sin restricciones cívicas y consagrar al Justicialista Mario José Franco, como primer Gobernador Constitucional de Río Negro.

Pero otro siniestro y genocida golpe de Estado cívico-militar, encabezado por el general Jorge Rafael Videla lo desalojó del poder el 24 de marzo de 1976. Los militares y civiles cómplices asolaron el país durante ocho años. Después con la lucha del pueblo se recuperó el sistema democrático y en elecciones democráticas consagraron al Gobernador radical, Osvaldo Alvarez Guerrero el 10 de diciembre de 1983 como segundo Gobernador constitucional de Río Negro.

Hoy, la realidad nos muestra que el hotel Pilmayquen comprado con dineros de los trabajadores estatales, sirve como sede central del Poder Judicial de Bariloche.

La jerarquía de la magistratura jurídica que percibe los salarios mayores del presupuesto provincial y goza de privilegios insultantes, desde sus mullidos sillones disfruta de la vista al lago Nahuel Huapi y se complace disfrutando de las instalaciones del Hotel Pilmayquen que algún ignorante funcionario de turno despojó a los empleados públicos de Río Negro.

El pensador argentino Arturo Jauretche decía: “El egresado de las Universidades conservadores y liberales argentinas obtiene con su título “patente de corso”. Ha sido formado como profesional para su aprovechamiento y ha estado al margen de todas las preocupaciones, desvelos y sufrimientos del pueblo y el país al que pertenece. Producto de esa Universidad serán los contadores que manejan las cifras y los asientos contables falsos de las empresas, los doctores en ciencias económicas que difunden y distribuyen doctrinas de un capitalismo salvaje y voraz, los filósofos e historiadores que adecuan el pensamiento y la versión de la historia convenientes a esos mismos intereses, los ingenieros que planifican y construyen sin vincular su obra con el destino nacional, los médicos que curan los males sin interesarse de los problemas sociales y económicos que generan esos padecimientos y los abogados y jueces que consolidan y sostienen la estructura jurídica de la dependencia nacional”.

Por todo lo que ocurrió hace 51 años, los gremios que conformamos el Consejo Asesor del Ipross, organismo creado por el sindicalismo, debemos luchar denodadamente para concretar a corto plazo por la recuperación del Hotel Pilmayquén propiedad de los empleados públicos rionegrinos, cedido autoritariamente a la corporación judicial de San Carlos de Bariloche.

Será una lucha larga y desigual. Pero sostenemos con fe la esperanza de que algún Gobernador provincial y un parlamento con dignidad republicana, recojan nuestra legítima bandera y repongan en Río Negro la justicia, el respeto por la democracia, la constitución provincial y sus leyes.

El Hotel Pilmayquén, es propiedad de los empleados públicos de Río Negro. Los dirigentes gremiales que reemplazan a los pioneros que concretaron la operación de compra, tienen que encabezar la gestión de reparación histórica y rescate del inmueble usurpado hace muchos años.

En un pedido conjunto, unificado y conformado por representantes gremiales de UPCN, ATE, de la Legislatura, del Poder Judicial, Municipales, Docentes, Bancarios, Policía provincial y municipales, debemos iniciar el camino de reparación histórica devolviendo a sus legítimos dueños el Hotel Pilmayquen.

No se pretende desalojar a los integrantes del Poder Judicial de Bariloche. El pedido de restauración tiene que contemplar la reubicación de los empleados públicos de ese sector de la administración pública provincial en otro edificio provincial..

Como sugerencia particular pensamos que la jerarquía del Poder Judicial, que ahora desde sus oficinas o despachos tiene a su vista el imponente Lago Nahuel Huapí, debería instalarse en la sede de un Palacio Judicial con un modernos edificio en el mismo centro del barrio mas pobre y marginal de Bariloche.

Consideramos que los magistrados tienen que integrarse a la sociedad civil tener pleno y verdadero contacto con el pueblo. Así se podrán enterar de que en muchos rincones de la patria hay lacerantes injusticias sociales, miseria, pobreza, hambre, desocupación y doliente postergación.

Un Poder Judicial, colonizado y liberal tiene que salir del cerrado círculo en que se mueve y deje de actuar de espaldas a la realidad social y económica de la región y el país.

Hace 61 años, el escritor y periodista Arturo Jauretche, tras la caída del gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, en 1955, definía la labor de los medios de comunicación y la Justicia, de esta forma:” “Unificaron todo el periodismo, la radiofonía y la televisión. Volcaron sobre papel y sobre los oídos toneladas de injuria y difamación.

Convirtieron en traidores a la patria a los que la habían redimido de las viejas coyunturas a que ellos sirven; presentaron como tiranos a los libertadores, y no hubo basura del rincón o de retrete que no se arrojaran sobre los hombres, sobre las ideas y sobre la fe de pueblo argentino.

Llamaron al patriotismo, esquizofrenia; demagogia, al amor al pueblo; libre empresa, a la destrucción del capital argentino para subordinarlo al extranjero.

Llamaron jueces a los sicarios; policías, a los matones; virtud, al entreguismo; desfiguraron todo, anatematizaron lo argentino, exaltaron lo extranjero, llamaron valentía al asesinato impune, y cobardía a la resistencia popular.

Volvieron a desfigurar la historia, exaltando al cipayo y al vende patria y denostando al patriota de verdad.

Y eso lo dieron por el periódico, por la radio, por el libro, por la universidad, por la escuela.

Y lo dieron en dosis masivas, en dosis para adultos, se dormían oyendo la palabra mentirosa del locutor y despertaron oyendo la palabra mentirosa del locutor”.

Finalmente el Consejo Asesor Gremial, recuerda que los trabajadores unidos no son un partido político, son la conciencia nacional que se despierta ante el autoritarismo y el atropello. Las luchas sindicales tienen como único objetivo reafirmar los derechos laborales y constitucionales del pueblo trabajador.

*Periodista, exsecretario general del Sindicato de Trabajadores de Prensa de Viedma y uno de los fundadores del Sindicato de Empleados Públicos (hoy UPCN)