El STJ confirmó condena de 15 años por abuso sexual mediante violencia y amenazas.

VIEDMA RN – El Superior Tribunal de Justicia declaró formalmente inadmisible el recurso de casación deducido por el Dr. Emiliano Gallego en representación de O.O.C., y confirmó en todas sus partes la Sentencia Nº 29/12 de la Sala B de la Cámara en lo Criminal de Viedma que lo había condenado a la pena de quince años de prisión, como autor penalmente responsable del delito de abuso sexual continuado agravado por acceso carnal y por haber utilizado un arma para cometerlo (art. 119 primero, tercero y cuarto párrafo inc. d C.P.).

Contra lo decidido, la defensa dedujo recurso de casación, que fue declarado admisible por el Tribunal de grado inferior.

Consta en el expediente judicial que “la Sala B de la Cámara en lo Criminal de Viedma tuvo por acreditados los hechos requeridos a juicio, en el sentido que “… en fecha no precisada con exactitud pero ubicable entre los meses de julio y fines de diciembre del año 2009, O.C. en forma continuada habría abusado sexualmente con acceso carnal de la menor L.B.L. quien contaba al inicio con 14 años de edad y 15 años a la época de la finalización del asunto, utilizando alternativa o conjuntamente amenazas, armas e insultos para asegurarse el temor de la víctima y con él su silencio y su impunidad.”

Al momento de resolver, el Dr. Enrique Mansilla expresó que “como punto relevante para el sentido del voto destaco que la menor comenzó a ser víctima de los abusos sexuales que incluían acceso carnal por vía vaginal y anal desde que tenía catorce años de edad, lo que sucedió hasta los quince años.”

Indicó que “tales accesos han quedado demostrados fuera de toda duda y, por la edad de la menor en relación con la estructuración de su personalidad, la etapa psicosexual que debería asociarse a su edad al momento de comenzar los abusos “correspondería a un estadío de latencia del placer sexual, caracterizado por una postergación del mismo en procura de sublimarlo hacia actividades intelectuales y sociales, resultando la etapa de heterofilia (búsqueda del placer sexual con el sexo opuesto), expresión de una sexualidad más madura”, según surge del informe del psicólogo forense.”

“A ello se agrega, -precisó el Magistrado-,  que mediante prueba pericial se ha comprobado el importante estrés postraumático padecido por la menor, tal que incluso le provocó una disminución en las funciones intelectivas y cognitivas compatible con los supuestos de abuso sexual reprochados, por lo tanto, hasta aquí, la argumentación crítica de la defensa es inútil para contrarrestar la certeza de que la menor sufrió desde los catorce años -edad en que su  sexualidad no había madurado- un abuso sexual reiterado”, sostuvo el Juez del STJ.

“La menor siempre detalló los mismos hechos: el primero, en la ciudad de Carmen de Patagones; otro cuando fue obligada a subir en una camioneta; otros cuando era trasladada a una chacra en otra camioneta color blanca, y un último abuso sucedido en el Balneario El Cóndor en una casa alquilada, luego de las dos cámaras Gesell no quedan dudas de que así se dieron los sucesos”, concluyó el Dr. Enrique Mansilla en la sentencia que tiene la adhesión del Dr. Sergio Barotto y la abstención del Dr. Víctor Sodero Nievas.