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Juicio «Escuelita II» en Neuquén: Condenaron a 13 represores y absolvieron a ocho

NEUQUEN – El Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén condenó a 13 represores a penas que van de entre 23 a 6 años y medio de cárcel por delitos de lesa humanidad, en el juicio conocido como «Escuelita II», mientras que absolvió a otros 8.

La decisión de absolver a 8 personas fue cuestionada por la querella que manifestaron su decepción.
El veredicto se conoció este martes en una audiencia presidida por el titular del Tribunal Oral Federal, Orlando Coscia, junto a los vocales Eugenio Krom y Mariano Lozano.
Las máximas condenas fueron para los ex jefes militares Osvaldo Antonio Laurella Crippa, con 23 años, Enrique Braulio Olea, 22, Oscar Reinhold, 21, Jorge Molina Ezcurra y Sergio San Martín, 19, y José Ricardo Luera, 16 años.
El ex agente de Inteligencia, Raúl Guglielminetti, fue condenado a 12 años, Charles Casagrande, perteneciente al departamento de Inteligencia militar, 8, y Máximo Maldonado, 7, también ex miembro de
Inteligencia.
El ex comisario de la Policía de Río Negro, Antonio Camarelli recibió una pena de 10 años, el ex jefe militar Gustavo Viton, 8, el ex policía de Inteligencia Miguel Quiñones, 6 años y 6 meses, y el ex agente de Inteligencia militar Francisco Oviedo, 4 años.
El Tribunal absolvió a los ex policías de Río Negro Serapio Barros, Gerónimo Huircain, Oscar Del Magro, Julio Villalobo, Saturnino Martínez y Desiderio Penchulef.
También absolvió al ex comandante de Gendarmería, Emilio Sacchitella y al ex miembro del destacamento de Inteligencia del Ejército, Jorge Gaetani.
El fiscal federal Marcelo Grosso, que había solicitado condenas mucho más severas, dijo que «no necesariamente el fallo tiene que ser justo porque recoge lo que he planteado pero hay algunas cuestiones que me voy a tomar el trabajo de revisar bien porque hay absoluciones que no comparto».
Manifestó que no está «decepcionado por las condenas» y aseguró que «esto sirve para que no se hablen pavadas por ahí, de que están todos condenados (por expresiones de defensores particulares de varios imputados) que para qué se hace el juicio».
«Esto ha demostrado que no estaban todos condenados, que no hay una fórmula, ni un formulario para imponer 25 años de prisión a todo el mundo y que el Tribunal ha mensurado las penas dentro de la escala que corresponden», afirmó.
El abogado de la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén (APDH), Juan Cruz Goñi, opinó que «las penas han sido muy por debajo de los máximos que habíamos solicitado».
Dijo que «nos parece lamentable que no se haya condenado en el caso de la policía de Cipolletti (Río Negro). Estudiaremos todo lo necesario para efectuar las apelaciones que correspondan en todo lo que nosotros consideramos que es importante».
La representante de la querella del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEPRODH), Ivana Dal Bianco, expresó que «es una burla a los trabajadores y el pueblo. Se siguen manteniendo las prisiones domiciliarias y tomamos este veredicto con mucha indignación».
La delegada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Beatriz Gentile, dijo que estaba «decepcionada porque esperábamos condenas más importantes. Creemos que después de tantos meses de debate se probó lo que fue el plan sistemático en la región».
Señaló que la sorprendió «la decisión del Tribunal de absolver a los policías de Cipolletti porque nosotros vimos a los testigos y lo que significó la comisaría de Cipolletti».
La lectura de la sentencia se realizó sin inconvenientes y sólo cuando culminó el trámite hubo manifestaciones de protesta de parte de un grupo de asistentes a la audiencia.
Frente a las instalaciones del salón donde se conoció el veredicto se realizó un acto con fuertes críticas hacia el Tribunal.